|
|
|
Se estremecen envidiosas
A tu paso las palmeras,
Y se inclinan respetuosas
Por tus lindas primaveras
Tu esbeltez quisieran ellas
Y la luz de tu mirada,
Para hablar con las estrellas
En las noches despejadas.
Por eso, novia envidiada,
Aprisionarte quisiera;
Para tenerte guardada
Del rosal y las palmeras,
Para tenerte guardada
Del rosal y las palmeras.
No se qué de aristrocacia
Tienen tus finos modales
Que envidian también tu gracia
En el jardín los rosales.
Por eso, novia envidiada
Aprisionarte quisiera
Para tenerte guardada
Del rosal, del rosal
Y la palmera |