Es tu cuerpo, mujer encantadora,suave tallo flexible de bambú
y tu boca semeja un clavel rojo
cuyos pétalos el sol los entreabrió.
Cuando oigo tu voz suave y divina
me parece el trinar del ruiseñor,
yo por eso adoro tus encantos,
bello ángel del trono del Señor.
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